Con perro
La senda se puede hacer con perro todo el año, con una sola norma innegociable: siempre atado con correa — la normativa asturiana contempla multas de hasta 300 € por llevarlo suelto, y además la vía se comparte con bicis y hay ganado cerca.
A cambio, el terreno es un regalo para sus almohadillas: grava compactada, un 80% de sombra de arbolado entre Entrago y Proaza, y túneles que van 4-5 grados más frescos en verano.
El agua está resuelta: hay cuatro fuentes en ruta — Entrago, Proaza, Buyera y Tuñón —, todas con pilón cómodo para beber.
Dos avisos de conocedores: cerca de Proaza pastorean rebaños con mastines (50 metros de distancia, paso tranquilo y sin carreras), y en el mirador del cercado de Molina los perros no pueden entrar — turnaos, que la visita lleva 15-20 minutos.
¿Vais en bici? Hay remolques específicos para perros en el alquiler: estándar hasta 20 kg (25 €/día) y XXL hasta 30 kg (32 €), con red de seguridad, correa interior y capota impermeable. Correr atado junto a la bici solo si tu perro ya hace 5 km habitualmente — y nunca con cachorros, razas chatas o más de 25 grados.
Mastines cerca de Proaza
50 metros de distancia, paso tranquilo y sin carreras al cruzarte con los rebaños.
El mirador de Molina, sin perros
Turnaos para asomaros al cercado: la visita lleva 15-20 minutos.